quinta-feira, setembro 17, 2009

Canción sutil

Por Joaquim Fonseca

¡Ah! Tus dedos piadosos
tocando un piano de luz
soltaron acordes perplejos
nel negro lugar.

Los pobres muchachos
muy solos del triste arrabal
te abrieron el paso.

Venías cantando del Sur.

¡Ah! Flotando paseabas
hermosa entre gente infeliz.
Decías tu nombre divino
y el pueblo empezaba a llorar.

El viento te trajo y has sido
más que bendición.

Pero un habitante del miedo

rompió tu piano de luz.

1 Comments:

At 18:25, Anonymous Mirante said...

qué hermoso, Joaquín!

 

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